martes, 26 de febrero de 2013

Amistad

La amistad es una relación afectiva entre una o varias personas. La amistad implica compañerismo, lealtad y trabajo, porque la verdadera amistad no se construye de un dia para otro, hay dedicación y esfuerzo para que ésta dure toda la vida.

La amistad nos permite tener experiencias y momentos increíbles con esa o esas personas que consideramos nuestros amigos. 

Si tienes una amistad cuídala y valorara, no dejes que por nada del mundo se rompa ese bonito lazo, porque no sabes cuando vas a necesitar de esa mano amiga.  
Verdad 

Vivir en la verdad es un compromiso con uno mismo. Es simplemente un compromiso de vivir.


La verdad es una flor muy frágil, el manoseo la arruina. Sólo la contemplación la descubre, la capta, la disfruta, la hace posible en su singular belleza. La verdad es una belleza que nos pertenece, y un valor que nos ilumina el camino.
Trabajo 

El trabajo construye el mundo tal cual y como es el mundo es el territorio donde se desarrolla el ser humano, un préstamo de la naturaleza que el hombre transforma con su esfuerzo e inteligencia.

El trabajo es la modificación de la tierra en beneficio de la existencia humana.


Tolerancia


En tiempos de lucha, la tolerancia es esencial para continuar siendo humanos. La tolerancia es respeto a la otra persona, a pesar de la diferencias que mantengamos con ella.


La tolerancia es consecuencia del acto de valorar la vida humana, de apreciar a los otros seres. Es conocer que existen diferencias fundamentales en la manera de pensar de las otras personas. 
Solidaridad

La solidaridad es colocarnos en el lugar de otro, sentir lo que el sentiría y regresar a nuestro lugar para actuar en consecuencia. Esto no es nada complicado, aunque lo parezca. Ponte en el lugar del otro. Pero actúa desde donde tu estas.


La solidaridad es fruto de la conciencia de quienes somos. La solidaridad se muestra en los momentos difíciles. En las ocasiones festivas, en los triunfos, tal vez demostremos otros sentimientos, pero la solidaridad es prestar apoyo a quien lo necesite. 


Sinceridad


La sinceridad es un valor muy relacionado con la verdad. Es la expresión de sentimientos  e ideas en congruencia con nuestras acciones y nuestros principios.

La sinceridad pasa a ser un valor a nuestra vida personal cuando la aplicamos a nuestras relaciones. Ella nos evita malos entendidos, confusiones. Y propicia el dialogo y el entendimiento entre las partes. La sinceridad en el terreno comunitario debe facilitar el intercambio entre las personas.
Responsabilidad


La responsabilidad es un valor individual y colectivo que no es demasiado frecuente. La responsabilidad es hacerse cargo de las acciones, de los procesos y de las consecuencias de los actos, aun cuando estas no sean las más apetecibles.

La responsabilidad puede ser una amarga obligación o una virtud que se convierte en valores personal.
Paz


La paz es un fruto de la justicia y del ejercicio de la verdadera identidad. Es uno de los valores fundamentales de la humanidad. Uno de los valeres que permite la supervivencia de los valores de la especie y la preservación del mundo donde vivimos.

La paz comienza en tu hogar. Y más allá, la paz comienza dentro de ti mismo. Si tú no estás en paz contigo mismo, ¿Cómo puedes estarlo con los demás plenamente? El ser humano que no tiene paz en su convivencia vive atemorizado de sus propios defectos, vive en la amargura y, tarde o temprano la pagara con los demás.
Optimismo


El optimismo es un valor extraño, en la práctica consiste en saber que todo acabará de la mejor manera, aun cuando parezca que se avecina el fin del mundo.

El optimismo se nutre del más puro sentido de la realidad. El optimismo no es fantasear sobre lo que se desea, creyendo que de esa manera se obtendrá lo anhelado. No es un simple pensar, es una actitud que conoce el significado de los sucesos leales y siente y actúa en consecuencia.

El optimismo tiene la ventaja de ser una actitud positiva, que requiere menos preocupación, menos esfuerzo inútil y es más productiva que el pesimismo y la aflicción. Por eso se convierte en un valor para la vida que enaltece y confiesa las posibilidades de la vida misma.
Libertad


La libertad camina junto a la justicia en este mundo de opresiones e injusticias. No hay libertad sin justicia y no es posible hallar verdadera justicia sin libertad. Sin embargo ambas deben abrirse camino, a través del trabajo constante de los seres humanos comprometidos con esos valores.

La libertad es un conjunto de condiciones que le permiten al ser humano obrar, ser y desarrollar su potencial según su propio esfuerzo. Pero la libertad es una actitud personal. Cada individuo es propulsor de libertad.
Justicia

La justicia es un valor que se construye día a día. Es una posibilidad, más que un hecho consumado. Pero los seres humanos conscientes de su naturaleza están empeñados en fabricarla, como se hace un gran edificio que nos cobija a todos.

Vivimos en un mundo de injusticias. Pero si tenemos la justicia como un valor de nuestra vida, debemos buscar ese estado de equilibrio en todas nuestras acciones.

La justicia es dar a cada cual lo que le corresponde, según sus acciones. 
      Humildad

La humildad es ser lo que se es, sin pretender otra cosa, sin aparentar otra cosa. Ser humilde es ser autentico. No presumir de lo que se tiene, de lo que se ha obtenido con esfuerzo, de lo ganado en el campo de batalla de la vida.

La honestidad no busca nada. Es una simple manera de ser, sin gastar el tiempo, el esfuerzo y la vida misma en aparentar lo que no se es o lo que no se tiene. La humildad es un valor que facilita la comprensión del mundo.

Quien sabe no habla. Quien habla, muchas veces no sabe. Quien aparenta ser o tener, lo hace porque no tiene lo que dice.
Honestidad

La honestidad es otra de las virtudes que se han convertido en un valor en el ser humano para alcanzar la plenitud como persona. Ésta es conservadora de los valores del individuo. 

La honestidad nos lleva a conservar nuestros principios en todo tiempo y lugar.


La honestidad es un arte en nuestro tiempo. No es imposible. Pero tiene sus dificultades que una vez vencidas son de gran estímulo para el individuo. 
Convivencia

La convivencia es una actitud, que se pone en práctica en la cooperación mutua. La convivencia es una necesidad de la vida, pero se hace un valor que demuestra conciencia sobre la existencia y sus circunstancias. Sólo cuando haces tuyo el valor de la convivencia, no te afectarán las diferencias de los demás. De esa manera, uno deja de criticar a sus semejantes para ser simplemente constructivo en sus acciones.

La convivencia tiene diversos niveles, desde el familiar al universal. En la medida en que aprendemos a vivir en familia, ayudándonos mutuamente, podemos emprender la experiencia de convivir con nuestra comunidad.
Constancia

La constancia es la clave para conseguir las metas que el ser humano se propone. Ser constantes significa continuar siempre adelante a pesar de las aparentes dificultades del camino.
Casi todo lo que nos propongamos, podemos ejecutarlo, si poseemos como valor la perseverancia. La perseverancia nos hace saber que siempre habrás una nueva oportunidad y que tenemos que intentar alcanzar nuestros objetivos todas la veces necesarias para lograrlo.
La perseverancia es un valor que solo se traduce en un empuje constante que proviene de nosotros mismos. Nadie nos puede mover a realizar acciones, si no queremos. Basta querer siempre para mantener la perseverancia como el impulso que necesitamos para triunfar en la vida.
Bondad
Tu bondad no es necesariamente el bien. Es solamente tu interpretación de él. Siempre existe la posibilidad de que lo que crees bueno no lo sea exactamente, porque tal vez tu idea de la bondad está influida por simples deseos personales, que aunque no sean malos por sí, no pueden traducir toda la verdadera esencia del bien.
En demasiadas ocasiones creemos que el bien es sólo la bondad que ejercemos y nos quedamos cortos. En esos momentos, debemos saber más que nunca que la bondad puede ser una manifestación del bien, pero sólo eso.
La bondad a veces se confunde con una debilidad humana. En un mundo materializado, deshumanizado, la bondad es una provocación. Pero por ello tiene la condición de valor fundamental para las personas. La bondad procura el bien en todos los ámbitos.
Bien Comun

El bien común no es un valor fácil de comprender y de digerir. Y menos aún de practicar. Cuando abandonas tus necesidades y anhelos más queridos por favorecer a un conjunto de personas que ni siquiera conoces, estás haciendo gala del desprendimiento y del amor más universal. De ello se nutre el bien común.
Si comprendes que el bienestar de todos sirve a tu propio bienestar, habrás dado un inmenso salto, enorme en todo sentido, en la escala de los valores. Al practicar el bien común, resumes y retomas muchos valores que te contribuyen como persona.  Estás practicando amor, solidaridad, generosidad y convivencia y de esa manera estás contribuyendo realmente como persona humana.
Agradecimiento
Cuando alguien te da algo que te gusta, algo que no esperabas y que tal vez no creías merecer, está obsequiándote más que un objeto o una acción. Te está dando un poco de su afecto, un poco de sí mismo. Quien se desprende de algo o emplea su esfuerzo para agradarte, te está regalando realmente parte de sí mismo.
El agradecimiento es un valor conectado con la justicia y el amor. No temas ser agradecido, esto te engrandece y te abre las puertas de nuevo a más actos de afecto que agradecerás a la vida.
Amor
 
El amor es el sentimiento más transcendente que posee el ser humano, y más el perdurable.
El amor como valor se convierte en el punto más elevado en la escala de valores. Pero es también de donde proceden, de donde derivan, de donde arrancan todos los demás valores.
El amor perdura como uno de los valores fundamentales del ser humano. Como valor, tiene la virtud de persistir contra toda adversidad y de vencer los obstáculos del espacio y del tiempo. Tiene la singularidad de motorizar los grandes logros y de construir donde no existía nada en pie. El amor tiene la inmensa virtud de dar sentido a la vida.
Valores Teresianos
Cuando  hablamos de valores nos referimos a algo que nos guía en la vida. Algo muy importante para todo lo que hacemos. Y también para lo que no hacemos. Algo que, tal vez, no podemos tocar, ver oír o gustar materialmente. 
Los valores son luces en las oscuridades de la existencia. Nos permiten ver salidas en los laberintos. En las noches tenebrosas, donde nos sentimos y estamos solos con nuestros pensamientos y nuestros dilemas.
En las decisiones más importantes nuestros valores constituyen una guía. No deciden por nosotros pero nos ayudan a elegir lo mejor para nuestro ser. Los valores son principios que nos hacen mantener posiciones, nos caracterizan como seres humanos.